Un perturbador y macabro patrón criminal ha encendido las alarmas de las agencias de seguridad en el estado de Sinaloa. En las últimas dos semanas, la capital del estado ha sido escenario de al menos cuatro ejecuciones de hombres jóvenes que comparten una escalofriante constante: los asesinos dejan un cerdo rosa de peluche junto a los cuerpos.
Este preocupante modus operandi apunta a una nueva “narcofirma” de los grupos delictivos que operan en la región. La repetición de este elemento ha obligado a las autoridades a descartar hechos aislados para indagar una posible campaña de exterminio o un ajuste de cuentas con un mensaje simbólico muy específico.




- Cronología de la firma del “cerdito rosa”
Los crímenes documentados por las autoridades de manera consecutiva se concentran en un periodo menor a quince días:
- 15 de mayo (Infonavit Solidaridad): La primera víctima fue Carlos René, un adolescente de apenas 17 años de edad, acribillado en plena vía pública. Al principio, el peluche hallado junto a él se consideró de manera errónea una pertenencia personal o un regalo, una hipótesis que se desplomó días después.
- 17 de mayo (Colonia Rubén Jaramillo): Solo 48 horas después, Cristian Emanuel, también de 17 años, fue atacado a balazos. Aunque fue llevado con vida a un hospital por sus familiares, falleció poco después. Elementos de la Guardia Nacional (GN) recolectaron el segundo cerdito de juguete en la escena junto a los casquillos percutidos.
- 29 de mayo – Mañana (Mercadito Rafael Buelna): Un hombre de aspecto joven fue ejecutado a tiros en el primer cuadro de Culiacán, sobre la calle Hermenegildo Galeana. Justo a un costado de su cuerpo ensangrentado, los sicarios colocaron el tercer puerquito de felpa.
- 29 de mayo – Tarde (Colonia Miguel Hidalgo): El cuarto caso ocurrió pocas horas después del anterior. Un hombre fue emboscado y muerto a tiros en el interior de un automóvil Nissan Tsuru de color blanco. Peritos forenses aseguraron el cuarto peluche idéntico a los anteriores.




- Simbolismo y antecedentes de las “narcofirmas”
El uso de objetos en las escenas del crimen en Sinaloa es una práctica recurrente del crimen organizado para enviar advertencias, delimitar territorios o señalar los presuntos delitos de las víctimas.
Especialistas en seguridad recuerdan que en el año 2019 los grupos criminales dejaban carritos de juguete sobre los cadáveres para marcar a los supuestos ladrones de autos. De igual forma, tras la fragmentación y pugna interna del Cártel de Sinaloa iniciada en septiembre de 2024, se volvió habitual el hallazgo de cuerpos con sombreros (alusivos a una facción) o con rebanadas de pizza (en alusión a otra).

En este caso, la utilización del cerdo rosa está siendo analizada minuciosamente por las autoridades. Fuentes extraoficiales señalan que podría utilizarse de manera despectiva para delatar a informantes, personas dedicadas al cobro de piso, extorsionadores o miembros de una célula rival.
- Fiscalía bajo hermetismo
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa mantiene abiertas las carpetas de investigación correspondientes a cada homicidio. Hasta el momento, ninguna autoridad judicial o de seguridad pública ha emitido una declaración formal o rueda de prensa para esclarecer el trasfondo o significado oficial que la delincuencia le está otorgando a este juguete infantil.






